El sector comercial 'La Democracia' está compuesto por 23 manzanas ubicadas en el área central de la ciudad de Quetzaltenango, en Guatemala. Este sector se ha convertido en buena medida en el corazón de la ciudad, siendo l más importante de sus 3 centralidades, junto al parque central y el sector de Minerva. Un tercio de la población hace uso de este sector para actividades diversas, albergando tanto equipamiento público como comercial, educativo, industrial y religioso, con muy poca presencia de vivienda. Por su posición central es una zona obligatoria de paso y de destino.
Esta concentración y posición estratégica otorga el marco perfecto para un gran crecimiento comercial sostenible. Sin embargo, este crecimiento no ha sido acompañado por una infraestructura adecuada. El mercado es un edificio que tiene más de 50 años, quedando obsoleto desde hace ya más de 20 años. Sin una estructura adecuada, el comercio y su inevitable crecimiento han tomado las calles. El mercado ambulante surge de dicha combinación: del abandono institucional y del aumento de flujos económicos en una posición privilegiada pero descuidada de la ciudad.
Descripción por el arquitecto. Esta propuesta trata de abordar la zona comercial de 'La Democracia' desde sus mercados: el Centro Comercial La Democracia, el mercado de artesanías Rosmo, predio Richter y el mercado ambulante, pero desde una perspectiva distinta, partiendo desde su complejidad, su forma, su morfología y sobre todo, de su componente humano y social. De tal manera se plantean respuestas que surgen de las charlas, pensamiento y reflexiones con los líderes y miembros de las distintas partes del mercado.
El desarrollo de la intervención se plantea en seis fases, proyectadas en 6 años, resolviendo desde los problemas inmediatos -como el control del crecimiento del ambulantaje, los drenajes y el manejo de desechos-, hasta el desarrollo de los nuevos equipamientos públicos y de mercado que puedan albergar a los vendedores ambulantes, culminado con intervenciones urbanas.
El proyecto plantea alianzas públicas y privadas, pero sin olvidar la cooperación de los sindicatos del mercado, tanto en los proceso de gestión como en los permisos y fondos.
El impacto visualizado, por ser ésta la centralidad más importante de Xela, beneficiaría a toda la ciudad, ya que podría funcionar como un desahogo de los mercados olvidados por décadas, configurándose como un lugar digno tanto para vender como para comprar. Resolvería además los problemas de tráfico que provoca actualmente el mercado ambulante, con lo que se devolvería a la ciudad 14.000 m2 de espacio público en áreas verdes, plazas y ciclo rutas. Los equipamientos educativos, religiosos y comerciales serian mas accesibles, mientras que la zona podría albergar de nuevo vivienda y recuperar así la seguridad. Además de itinerante, el sector del mercado aglomeraría biblioteca, guarderías, centros comunitarios, plazas y zonas de juegos.
El nuevo mercado
El mercado devuelve a la ciudad 14 mil metros cuadrados al proporcionar un recinto al mercado ambulante, contando con una plaza versátil de 6.000 m2 para albergar tanto a mercados móviles, basares navideños, arte, teatro, y cualquier actividad lúdica y cultural. Además, se propone como un espacio para promocionar productos internos del mercado y tener una agenda itinerante que lo convierta en un destino en si mismo.
El programa se desarrolla a partir de las áreas que posee actualmente el mercado, tanto ambulante como el Centro Comercial. En la medida en que se recorre la plaza vertical, el mercado funge como un continuador de la plaza, de la calle, de la ciudad.
Las circulaciones, tanto por dentro como por fuera, dotan al mercado de apertura hacia la ciudad, siendo posible observarla mientras se recorre. Esta disposición genera una gran iluminación natural y un espacio diáfano; la estructura de código abierto es transformable y expandible.
El mercado y su plaza vertical fungen como un espacio urbano, un recorrido en vertical totalmente abierto hacia la ciudad, sin barreras, incluyendo un espacio publico interno que culmina con un huerto urbano de productos orgánicos.
El modulo cultural, además de proporcionar un recinto provisional para los actuales vendedores del mercado interno (centro comercial) durante el desarrollo del nuevo mercado, funge en su reprogramación como un espacio cultural, albergando una biblioteca, guardería, áreas de organización comunitaria, un salón, capacitación y talleres, centro de emprendimiento, y otras áreas educativas, siendo la educación y capacitación sus eje fundamentales, entendiéndolos en su rol de romper los procesos de informalidad.
Arquitectos
Jairo Ademar de León GonzálezUbicación
Quetzaltenango, GuatemalaUniversidad
U. Mesoamericana de QuetzaltenangoAsignatura
“Tesis” Investigación Supervisada/ Proyecto ProfesionalAsesor
Arq. Wieland EscobarConsultor
Arq. Dora Reyna / Consultora OT y UrbanismoConcurso
Premios Danta, Bienal de Arquitectura de Guatemala. 20-22 de septiembre 2016. Único premio otorgado en la categoría “Diseño Urbano” estudiantes (mención honorifica)Año Proyecto
2016Fotografías
Cortesía de Jairo de León