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Arquitectos: Taller ACÁ
- Área: 30 m²
- Año: 2021
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Fotografías:Doris Trejo - Topofilia Studio
Descripción enviada por el equipo del proyecto. La Tiny House Quinn es uno de los proyectos más pequeños de Taller ACÁ y al mismo tiempo uno de los más retadores. Con 30 m2 este proyecto fue un encargo para convertir una antigua tienda de barrio en un espacio acogedor para recibir amigos y familiares.
Nuestra premisa fue interpretar a través del diseño el espíritu de la familia, anfitriones excelentes, amantes de la interculturalidad y sensibles a la naturaleza. Al mismo tiempo conseguir enlazar la historia del lugar con el presente, recuperando y transformando la antigua tienda, una sólida construcción en mampostería de ladrillo, con un lenguaje contemporáneo e innovador.
La propuesta arquitectónica parte del módulo existente, recuperando su materialidad original y agregando detalles únicos a través de la reinterpretación de los vanos que se transforman en piezas de diseño y decoración a través de la creación de aparejos de ladrillo visto y construidas con mano de obra de artesanos locales.
El programa se organiza principalmente en el primer nivel, que cuenta con un área de dormitorio - sala de estar, cocineta y baño completo que se divide en dos áreas separadas de ducha y sanitario, ambos espacios son realzados por el detalle de sus puertas de madera, dos piezas antiguas que pertenecieron a la antañona casa de la abuela materna de principios del siglo XX. Un elemento singular y casi escultórico es la pila de concreto fundida de forma circular, que articula y define el funcionamiento de las diferentes áreas en un espacio muy pequeño.
El módulo se extiende, a través de una pequeña escalinata de metal, hacia un segundo nivel, donde el espacio se abalcona desde una doble altura hacia la primera planta y se conforma una pequeña área de estar y mirador, ideal para tomar café y compartir las mejores conversaciones.
Este segundo nivel fue construido con estructura metálica y una ventanería panorámica que proyecta la obra hacia el barrio, convirtiéndose en un espacio de referencia urbana y abriéndose a través de un puente hacia una espectacular terraza, la losa de la casa original, que se abre hacia perspectivas insospechadas del entorno cercano y la ciudad circundante, el espacio ideal para descubrir las aves del jardín y observar los colores del atardecer.
La sencillez de la obra y la minuciosidad de su conceptualización y construcción, la han convertido en el espacio de encuentro de la familia y amigos y como ellos mismos la describen esta pequeña casa es ahora su “Happy Place”.