
Los automóviles de carga solar –que obtienen su energía a partir de paneles solares ubicados fuera del vehículo– están siendo cada vez más utilizados alrededor del mundo, y su tecnología está motivando el surgimiento de nuevas tipologías arquitectónicas que debemos empezar a resolver. En una especie de evolución de las tradicionales estaciones de bencina, podríamos preveer que las estaciones solares de carga comenzarán a multiplicarse en nuestras ciudades, y no sólo en el ámbito público, sino también en el privado.